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Semana santa:
declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.

- Los
Incensarios: son la seña de identidad de la Semana Santa lojeña,
declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, cuyos orígenes
se remonten al siglo XVI.

Los grupos de
Incensarios van en grupos de ocho y dirigidos por uno, que toma el
nombre de “Señidero”, al que todos obedecen en sus mandatos.
El conjunto de ellos se conoce con el nombre de “Corría" y
cantan saetas satíricas a las distintas imágenes y estandartes
procesionales.
Van todos con un
incensario, de los que se usan al modo eclesial, portando el
señidero, además una naveta con la que realiza las señales de
entrada a los distintos movimientos- bailes (existen cuatro),
realizando en ellos continuadamente sahumerios de incienso que dejan
el tan característico y agradable olor.
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La Corrilla del Viernes Santo: Es el momento más esperado de
toda la Semana Santa lojeña y el más concurrido, en el popular
barrio del Mesón de Arroyo. Tiene lugar durante el encierro de las
imágenes que conforman la procesión del Viernes Santo: Santa
Marcela, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de las
Angustias y la Santa Veracruz.

El rito consiste
en que los horquilleros de las distintas imágenes titurales hacen
acoplo de sus fuerzas y realizan un último esfuerzo en una carrera a
lo alto de la Ermita Jesús Nazareno, con la imagen llevada en
volandas, en cuya puerta se detiene y vuelven a la imagen de cara al
pueblo, acompañados por el toque del tambor del Tío Puche-Puche.
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Los Tambores Negros: acompañan a la imagen del Cristo de los
Favores en el desfile procesional del Jueves Santo por la noche,
anunciando con luto y sobriedad la muerte de Jesucristo. Visten la
clásica túnica con la pañoleta anterior o delantera de la capuza,
caída hacia la cara, convertidos así, en anónimos encapuchados.
También llevan cuerda de pita con nudos en la cintura.
¡VEN Y
PARTICIPA EN LA FIESTA!
PROMUEVE LA
TRADICIÓN ANDALUZA
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